Para perderse entre un montón de ámbitos hacia donde las palabras me dejen llegar:
Actualidad, curiosidades, cultura, viajes, moda, recetas...

domingo, 1 de abril de 2012

¡DE ESTRENO!

Por fin, hoy 1/04/12 estreno blog. Hace ya mucho tiempo que tenía ganas de subirme al carro de esta nueva era de blogs o bitácoras, como se les quiera llamar, y por fin ha llegado mi momento.

"El arte de las palabras", como he titulado a este blog, englobará muchas cosas de diversos ámbitos que iré creando poco a poco y en la medida en la que el tiempo me lo permita.

La idea básica que quiero transmitir con este título es que la palabras y con ellas las frases, las oraciones y las entradas de blog (en este caso) posibilitan la transmisión de pensamientos, ideas, gustos, aficiones, intereses etc. de todo aquel que, como yo, tiene un blog entre sus manos. Y por eso quiero rendirles homenaje a ellas, a las palabras, que no son solo letras unidas sino arte.

La entrada de hoy me gustaría dedicársela a la primavera y al mes de Abril que hoy comenzamos con el Domingo de Ramos. Y qué mejor, que con el poema de Antonio Machado Abril florecía.


Abril florecía 

frente a mi ventana. 
Entre los jazmines 
y las rosas blancas 
de un balcón florido, 
vi las dos hermanas. 

La menor cosía, 
la mayor hilaba ... 
Entre los jazmines 
y las rosas blancas, 
la más pequeñita, 
risueña y rosada 
su aguja en el aire, 
miró a mi ventana. 

La mayor seguía 
silenciosa y pálida, 
el huso en su rueca 
que el lino enroscaba. 
Abril florecía 
frente a mi ventana. 

Una clara tarde 
la mayor lloraba, 
entre los jazmines 
y las rosas blancas, 
y ante el blanco lino 
que en su rueca hilaba. 

¿Qué tienes?le dije
silenciosa pálida
Señaló el vestido 
que empezó la hermana. 
En la negra túnica 
la aguja brillaba; 
sobre el velo blanco, 
el dedal de plata. 

Señaló a la tarde 
de abril que soñaba, 
mientras que se oía 
tañer de campanas. 
Y en la clara tarde 
me enseñó sus lágrimas... 

Abril florecía 
frente a mi ventana. 
Fue otro abril alegre 
y otra tarde plácida. 
El balcón florido 
solitario estaba... 

Ni la pequeñita 
risueña y rosada, 
ni la hermana triste, 
silenciosa y pálida, 
ni la negra túnica, 
ni la toca blanca... 

Tan sólo en el huso 
el lino giraba 
por mano invisible, 
y en la oscura sala 
la luna del limpio 
espejo brillaba... 

Entre los jazmines 
y las rosas blancas 
del balcón florido, 
me miré en la clara 
luna del espejo 
que lejos soñaba... 
Abril florecía 
frente a mi ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario