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domingo, 10 de diciembre de 2017

CELEBRACIONES

Un año más que llega a su fin y como solemos decir, ha pasado volando. No sé si es solo apreciación mía pero a medida que me voy haciendo mayor la sensación del paso de tiempo es mucho mayor que antes. Si hacía nada estaba terminado la universidad ahora solo me quedan unos meses pare rendir cuentas en el examen de la oposición. ¿Cómo puede ser?

No voy a negar que esta sensación de paso del tiempo me de un poco vértigo, ya no solo porque la edad nos va pidiendo esa ansiada estabilidad laboral o matrimonial que no parece llegar a todos por igual, sino porque nuestros cuerpos se van poco a poco aproximando a la vejez y nuestros seres queridos, esos que nos llevan algunos años por delante, van a dejarnos antes si se cumple la ley natural de supervivencia. Y es aquí donde pienso mucho en mis dos abuelas. Mi abuela materna Isolina, con sus 102 años, es la que está en el ranking, aunque mi abuela paterna Carmen, a sus 94, no se queda  muy rezagada. Y lo cierto es que me resulta casi imposible ver el momento en el que nos abandonen. Ojalá sus pilas Duracell duren y duren y contagien su genética a todos sus descendientes.

El tema de la entrada de hoy es bastante recurrente porque se acaba el año y tenemos por delante una serie de fechas muy señaladas que a todos nos gusta celebrar: Nochebuena, Navidad, Fin de año, Año nuevo y Reyes. Aunque si profundizamos un poquito más, también tenemos ahí el famoso día de la lotería, el de los Santos Inocentes o, como no, el día de mi cumpleaños, el 25 de diciembre. Este año, como graciosamente se dice, me caerán los veintitodos y para despedirme de esta veintena y siguiendo la tradición, lo celebraré ese mismo día con la familia y unos días después con una merendola en mi apartamento rodeada de mis amigos de siempre.

En mi casa aún no hemos empezado con los adornos propios de estas fechas pero en las calles y, sobre todo, comercios ya se respira ambiente festivo. Si bien es cierto que estas fechas acostumbraban a tener un significado muy tradicional y católico  antaño, con el tiempo las hemos ido convirtiendo en sinónimo de vacaciones, celebraciones y reuniones familiares y regalos. Sin mayor trascendencia que esta, olvidándonos de que es una de las festividades más importantes del cristianismo, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén.

Para los no católicos entiendo que no profundicen en el significado de esta época del año (perfectamente respetable), pero todos los que hemos sido educados en la fe católica deberíamos pensar un poquito más allá y reflexionar sobre qué supone tanta festividad que nos rodea en esta época. Acudir a misa los días festivos, aprovechar para confesarse o colaborar con alguna organización en la recogida de alimentos son solo pequeños gestos que nos ayudarán a meternos más en el papel en estas fechas. A continuación, adjunto una pequeña lista de Navidad que recibí el otro día por WhatsApp:



Y para terminar la entrada de hoy, me gustaría compartir un vídeo publicitario del 2015 de los famosos supermercados EDEKA que guardo como favorito en mi canal de Youtube porque me parece de lo más entrañableEstá subtitulado al español. Espero que os guste y os ayude a reflexionar sobre el significado de la unión familiar, muy propio de estas fechas. A mí me encanta tanto el contenido como la música de fondo. ¿Qué os parece a vosotros?




sábado, 25 de noviembre de 2017

DE YOGURES

Hoy os voy a hablar de uno de mis postres favoritos por excelencia: los yogures. Me gustan creo que todos. Da igual que sea sólidos o líquidos; de soja, leche de vaca o cabra; con lactosa o sin lactosa; cremosos o más lights. Cuando me toca ir al súper me encanta detenerme delante de las neveras y ver todas las variedades que hay a la venta. Y acto seguido, decantarme por los básicos y atreverme con la compra de nuevos sabores. Como en la moda.

Es el alimento perfecto para tomar como postre, al desayuno, a la merienda o como tentempié entre comidas. Ayuda a matar el gusanillo y es un alimento muy sano, sobre todo, si escogemos las variedades desnatadas. Cuando os hablo de esto, ¿no visualizáis a la perfección la imagen de varios yogures ordenados al fondo de vuestra nevera? Creo que es un alimento indispensable en nuestra alimentación y al haber tanta variedad hay muchas posibilidades de acertar con un sabor que nos guste.

La pirámide nutricional aconseja su consumo diario, aunque sin pasarse.
Unos 100 gramos de yogur aportan:
  • 180 mg. de calcio.
  • 240 mg. de potasio.
  • 17 mg. de magnesio.
  • Vitaminas: vitamina A y vitaminas del grupo B.
  • Minerales: Potasio, zinc y yodo, entre otros.


Navegando por Internet, he podido aprender algunas curiosidades sobre este fermento lácteo que desconocía. A continuación, enumero las que me han parecido más interesantes:
  • Algunas personas intolerantes a la lactosa pueden llegar a comerse un yogur sin problemas.
  • Está indicado para todas las personas, cualquiera que sea su edad. 
  • En el interior de un yogur hay más de 100 millones de bacterias vivas con una enorme cantidad de vitaminas del grupo B.
  • A diferencia de la leche, es un alimento cuya lactosa ya se encuentra predigerida, cualidad que se traduce en que es un producto más fácilmente digerible.
  • Ayuda a combatir infecciones.
  • Ayuda a estabilizar la flora del intestino y los microorganismos del sistema digestivo ya que sus bacterias convierten el azúcar de la leche (la lactosa) en ácido láctico, el cual imposibilita el desarrollo de bacterias dañinas en el intestino provenientes de la descomposición de los alimentos.
  • Contiene calcio, magnesio y fósforo, los minerales indispensables para mantener sanos nuestros huesos.
  • Ayuda a mejorar nuestro cutis, pues se utiliza como ingrediente principal de diversas cremas caseras y mascarillas naturales que pueden aplicarse sobre todo tipo de pieles.
¿Qué yogures soléis tener en vuestra nevera? ¿Os gusta variar como a mí? Estos días esta es la imagen que presenta mi nevera. 


1) Los básicos: LARSA, natural desnatado y DANONE ACTIVIA, natural desnatado edulcorado.


2) Yogures de soja: DANONE, savia de soja natural edulcorado y EROSKI, postre de soja con frutos del bosque.


3) Una variedad nueva de DANONE ACTIVIA deliciosa: arándanos con extracto de menta.


Sin embargo, mis yogures favoritos por excelencia son los que hago en casa en la clásica yogurtera. Cuando comento esto con otras personas siempre coinciden en que tienen un aparato como este en casa que compraron hace mucho tiempo o que les regalaron pero que nunca ultilizan. ¡Con lo sencillo que es!

Os cuento cómo funciona y a ver si os animáis a utilizarla (en caso de que la tengáis parada) o a comprar una. Yo la recomiendo porque aparte de que es muy económica (podéis echar un vistazo en amazon para comparar precios), se ahorra mucho en la compra de yogures y hace unos yogures de lo más natural y cremosos que están deliciosos para tomar solos o mezclar con miel, mermelada o azúcar. Mi combinación perfecta, con miel y cereales integrales.

Nuestra yogurtera es muy sencilla, de Moulinex, y tiene alrededor de 25 años aunque, según dicen mis padres, funciona como el primer día. Consta de una base blanca (en la que van 6 vasitos de cristal individuales con su correspondiente tapa blanca de plástico), una cubierta transparente de tono marrón que se encaja con la base blanca y un cable para enchufar a la corriente.



Preparación:

Antes de nada, voy a aclarar que aunque haya posibilidades de elección en cuanto a la marca, la leche y yogur que vamos a emplear, yo voy a poner "mi receta personal" que está basada en mi experiencia de haber probado diferentes combinaciones.

1. Necesitamos un yogur natural entero y un cartón de leche desnatada (ambos LARSA).
2. Se coge el yogur y se reparte entre los 6 vasitos de cristal (una cucharada para cada uno).
3. Se coge el cartón de leche y con él se rellenan cada uno de los vasos.
4. Con una cuchara se revuelve el contenido de cada uno de los vasitos.
5. Se cierran las tapas de los 6 vasitos, se cierra la yogurtera y se enchufa a la corriente.

NOTA 1: Algo que pregunta mucha gente: Cuando se enchufa el aparato, ¿qué es exactamente lo que pasa? Pues sencillamente que la base blanca produce calor y el contenido de cada vasito (la leche con el yogur) fermenta.

NOTA 2: Yo siempre hago este proceso por la noche, sobre las 22:00, y espero hasta el día siguiente por la mañana, sobre las 8:00, para desenchufar la máquina. Una vez desenchufada, se quitan los vasos y se dejan enfriar al aire libre. Cuando están a temperatura ambiente, ya se pueden guardar en la nevera para consumir cuando estén completamente fríos. 


sábado, 28 de octubre de 2017

UN VERANO DE LO MÁS VARIADO

Ya hacía mucho tiempo que no escribía entradas en mis dos blogs, concretamente desde febrero. Pero he vuelto a la carga con la intención de volver a coger el ritmo y actualizar más habitualmente. ¡No quiero que la pereza y el poco tiempo me venzan! Con mi otro blog, "El arte de la docencia", ya he cumplido porque entre ayer y hoy he escrito un par de entradas breves que espero que os gusten. 

Y qué deciros, pues que entre el mes de febrero y octubre han pasado muchas cosas en mi vida, unas más simples y otras más significativas. La más importante y especial es que el 29 de julio me he convertido en tía de un niño precioso llamado Daniel. Otra es que nuestro lindo gatito negro se ha ido a vivir a la casa de campo de los padres de mi cuñado y está muy feliz y adaptado, ha ganado en libertad. Otra es que mis padres han estado reformando nuestro piso y ha quedado genial. Y otro de los cambios, y en el que me voy a centrar en esta entrada, es lo que he vivido en la temporada de verano

  

Resulta que el lunes de la última semana de abril el departamento de Recursos humanos de una empresa se puso en contacto conmigo para ofrecerme un empleo en Mallorca. Me propusieron trabajar como relaciones públicas y animadora en un hotel de cuatro estrellas en la localidad de Cala Ratjada. Vieron un anuncio mío en Internet en el que me anunciaba como profesora de inglés y alemán para impartir clases particulares y se interesaron. Al principio me pareció una locura porque supondría cortar las clases particulares que estaba impartiendo, cambiar de ciudad y lanzarme a realizar un empleo que nunca había realizado. Pero decidí dar el paso porque no tenía nada que perder y, como sabéis, me encanta vivir nuevas experiencias

Desde un principio me pareció una empresa seria y tuve buenas sensaciones. Puse en una balanza y ganó lo positivo: un verano al calorcito de Mallorca donde además tendría a mi madrina muy cerca, un sueldo razonable con alojamiento y manutención incluidos, un trabajo en el que practicaría mucho el inglés y el alemán y estaría en contacto con el público y otros compañeros que estarían en mi equipo, un tiempo en el que me libraría de las reformas de casa... 

Me decidí y el martes 25 hice una entrevista de aproximadamente 45 minutos en la que me explicaron todo detalladamente. Hablamos también un rato en alemán pues este era un requisito indispensable para conseguir el empleo. Otro punto fuerte era poder preparar  clases de Pilates y Yoga para los clientes. Y me encantó la idea pues el deporte siempre ha estado muy ligado conmigo. El miércoles me dieron el sí y entre el jueves y el domingo me organicé para poder estar en la isla el domingo por la noche y empezar a trabajar el lunes 1 de mayo. Y de ahí hasta el 5 de septiembre.

En estos 4 meses pasaron muchas cosas y conocí a muchísimas personas de lo más variadas en el equipo de animadores. El equipo lo formábamos 3 el primer mes de mayo y luego esta cifra ascendió a 6 a partir del mes de junio, pues la clientela aumentaba. El equipo de animación fue inestable desde el principio, con muchos cambios de gente. De hecho yo fui la única que se mantuvo el tiempo acordado de contrato en el mismo hotel. A algunos compañeros los cambiaron de hotel (porque su perfil encajaba mejor en otros) y otros compañeros sencillamente no se adaptaron y tuvieron que regresar a casa.

Espero que la memoria no me falle. Os nombro a todos los que conocí. Pepe, Rafa y Cristina (todos de España) eran los jefes, digamos generales. Luego estaban los jefes de grupo: Xavi, de Valencia; Thimo, de Bélgica y Patrik y Romana de la República Checa. Por último, nosotros: Javi, de Santander; Dani, turco-alemán; Jesús, de Valencia; Jakub y Mónica de la República Checa; Eggy, de Letonia; Marina, de Hellín, Kathe y Christoph de Alemania y yo, de Galicia. Y sin mencionar al resto de trabajadores del hotel que veía diariamente... Juanan de recepción, Cristian de cocina o Sarai de la limpieza son solo algunos ejemplos.


Veamos estos meses a través de imágenes:

1) Prinsotel la Pineda, Cala Rajada.


2) La mascota, Froggy.


3) Sudadera del uniforme (solo para los días nublados del primer mes).


4) Cena semanal con los más peques.


5) Compañeros de fatigas, en acción.



6) Con mi madrina y ... ¡Mandy y su familia! El mundo es un pañuelo porque nos encontramos de casualidad en la playa de Son Moll.




7) Detalles culinarios.




8) Curiosos animalitos.




9) Siempre bien acompañada. Al desconectar del trabajo.



10) Einfach...ich!




"Cuando menos te lo esperas la vida te sorprende con nuevas oportunidades"

domingo, 12 de febrero de 2017

MAGDALENAS CASERAS

Hoy me gustaría compartir con vosotros una receta muy rica, a la vez que sencilla, para elaborar unas deliciosas magdalenas caseras. Si bien es cierto que existen muchas recetas que nos indican cómo elaborar magdalenas, os aseguro que con esta quedaréis estupendamente ante vuestros invitados y comensales. No necesitaréis ser unos expertos en la cocina ni cocinillas. 

La receta, como casi todas que tengo apuntadas en mi libreta mágica de las recetas, me la pasó mi madre hace ya algún tiempo. A ella se la enseñaron cuando era niña y, desde entonces, siempre ha sido fiel a ella y de vez en cuando la hace para que podamos chuparnos los dedos en el desayuno o a la merienda, acompañada de ese rico té o café. 

Esta receta me transporta también a la infancia, a aquellos años escolares de deberes y muchos exámenes. Recuerdo como si fuera ayer que cuando mis amigas del colegio venían a mi casa a estudiar o a hacer deberes conmigo solíamos tener una bandeja de magdalenas y siempre las merendábamos acompañadas de uno de esos zumitos de piña que se venden en los bricks individuales. Alexandra, Tamara, María o Ester eran esos ejemplos de paladares a los que invitaba, jeje.

Esta mañana mi madre ha vuelto a hacer estas maravillosas magdalenas y es por ello que me ha dado la idea de escribir esta entrada de blog. ¡Tomad nota que allá voy!

Ingredientes:
  • 3 ó 4 huevos.
  • 375 g de azúcar.
  • 400 g de harina.
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo Royal.
  • 1/4 l de aceite de girasol.
  • 1/4 l de leche.
  • Ralladura de limón (al gusto).
Otros:
  • Comprar moldes para magdalenas. Pueden ser tanto de papel como los reusables de silicona.
  • Precalentar el horno antes de introducir la bandeja de magdalenas para hornear.
Modo de hacerlo:
  1. Se baten los huevos con el azúcar a punto de relieve.
  2. Se añaden paulatinamente la leche, el aceite de girasol y la ralladura de limón.
  3. Dejamos de batir (ahora solo revolvemos con una cuchara de palo o espátula) e incorporamos poco a poco la harina que previamente hemos mezclado con la levadura en polvo Royal.
  4. Preparamos los moldes de papel específicos para magdalenas en una bandeja del horno y echamos un poco de la masa en cada uno de ellos.
  5. Ahora echamos un poquito de azúcar por arriba y, si queréis, podemos ponerle también algunos frutos secos.
  6. Se introduce la bandeja en el horno y se dejan hornear durante una media hora a unos 185 grados. Estos datos pueden variar dependiendo del horno que tengáis, así que lo mejor es que vayáis mirando y haciendo la prueba del palillo. Esta consiste en introducir un palillo en la masa y si al sacarlo queda limpio, sin restos de masa, significa que está bien cocida.

Moldes de papel para magdalenas.
Prueba del palillo.
Magdalenas con toque de azúcar y frutos secos.

Frutos secos para incorporar a la masa (machacar previamente).

¿Cómo las acompañarías tú?